Según Avelino Brito, director general de AENOR, “hace una década, los consumidores no tenían la sensibilidad que tienen hoy hacia cuestiones como el medio ambiente, la seguridad y calidad de vida de las personas, la transparencia y honradez de la actividad económica, la solidaridad... Por ello pienso que progresar en Responsabilidad Social es una oportunidad a corto y a largo plazo”.
Además, Brito basa su teoría en el hecho que “desde hace unos años estamos asistiendo, en la normalización, al desarrollo de nuevos conceptos y si éstos llegan a la normalización es un signo inequívoco de que empiezan a estar muy maduros. Se trata de conceptos muy sugestivos e interesantes que tienen como elemento común la gestión en positivo. Es decir, la conversión de una amenaza futura en una oportunidad presente”
Por su parte, Antonio Baena, socio de Garrigues, ha lamentado que en épocas de crisis el foco de la Responsabilidad Social se concentre en temas estrictamente económicos y se descuiden otros aspectos importantes como pueden ser la parte social y medioambiental de la RSC. “Quien no vea la RSC como un elemento competitivo se está equivocando a largo plazo y aquel que priorice el corto plazo y oriente sus políticas en términos económicos se equivoca. La RSC es un elemento más de competitividad y aquellas empresas que no sean capaces de verlo están perdiendo un tren importante”, ha afirmado Baena.