De hecho, Bloomberg Business Week describe a Antony Jenkins como 'el típico banquero inglés, más conservador y menos agresivo que los estadounidenses'.
Jenkins, se hace cargo de Barclays, el segundo mayor banco del Reino Unido, después del escándalo de la manipulación de tipos de interés, lo que llevó a la renuncia del Diamond, y debe reconstruir la confianza de los supervisores e inversores.