Los estudios analizados incluían 17 investigaciones que comparaban a consumidores de productos ecológicos con quienes no los consumían y 223 estudios que comparaban los niveles de nutrientes, bacterias, hongos y pesticidas de diversos productos, incluidos frutas, verduras, cereales, carne, leche y huevos. No obstante, según publica la BBC, los investigadores han reconocido que la evidencia disponible era relativamente débil y altamente variable, algo que "no les sorprende dadas las variantes que intervienen, como el clima y el tipo de tierra".
Por su parte, la organización Soil Association, que promueve la agricultura y alimentación ecológica en Reino Unido, ha reconocido que el estudio tiene muchos fallos al tiempo que admiten que hay más estudios que demuestran lo contrario.