El 91% asegura que tiene habitualmente grandes dificultades para llegar a final de mes, aunque detalla que su concepción de pobreza pasa por no poder mantener una dieta sana y equilibrada, no poder enviar a los hijos de vacaciones al menos una vez al año y no acceder a bienes o actividades culturales y de entretenimiento.
Para los encuestados, el ingreso mínimo por persona para no ser considerada pobre en Francia es de 1.062 euros.