Aunque el comercio internacional está teóricamente regulado, no existen unos estándares globales para el comercio internacional de armas. De ahí surgió la necesidad de negociar un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, pero las divisiones sobre el texto ponen en peligro las negociaciones, que se prevé que terminen mañana.
Brian Wood, representante de Amnistía Internacional para control de armas, afirmó en una rueda de prensa que “la mayoría de los países quieren un Tratado sobre el Comercio de Armas que sea decente, que sirva para salvar vidas y que pare los abusos”, según recoge El Mundo. Sin embargo, el texto en el que se está trabajando controlaría el comercio de armas convencionales, pero no las municiones ni los componentes de armas, una de las peticiones de las ONG, que demandan un tratado jurídicamente vinculante que regule el comercio y la transferencia de armas, municiones y componentes de armas.
Para que el tratado entrara en vigor se necesitará la ratificación por los parlamentos de 65 países, y aunque “no es una panacea para que no haya conflictos”, señala Anna McDonald, portavoz de Oxfam, “sí se puede dificultar el acceso a las armas de algunos gobiernos o estados sin escrúpulos”, pero tantas ratificaciones podrían tardar hasta 10 años.
Por su parte, Jordi Armadans, de la Fundació per la Pau, ha explicado para el diario El Mundo que hay muchas discrepancias respecto a este tratado, “como el alcance, los criterios, los objetivos y la implementación”. Pero el objetivo de la negociación es que se apruebe un texto “robusto y vinculante”, puesto que si no fuera así, existiría un instrumento que no sirve para aquello para lo que se ha concebido: regular el comercio de armas y salvar vidas.
Diversas posiciones
Venezuela, Corea del Norte, Siria, Nigeria, Cuba, Irán, Argelia, Pakistán y Egipto son algunos de los países que están tratando de boicotear el tratado, según informa El Mundo. Pero además, entre los países participantes, China y Rusia son los más críticos, ya que se oponen a que el texto incluya los derechos humanos y legislación humanitaria internacional. Asimismo, Estados Unidos no quiere que se incluyan las municiones y el armamento ligero en el tratado.
Ver también: Naciones Unidas negocia el primer tratado vinculante para controlar la venta de armas en el mundo