La vuelta a las ayudas “expresa la prioridad que la cooperación española otorga a las cuestiones de mayor impacto, como son los servicios sociales básicos y la ayuda a los más necesitados”, señala el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación en un comunicado.
Por su parte, Gabriel Jaramillo, gerente del Fondo de Promoción al Desarrollo, ha declarado para El Mundo que se trata de “una demostración de solidaridad en un momento tan difícil para España”.
Sin embargo, la ayuda económica que aportará España es apenas un 8% de los fondos que versaba antes de la crisis, y diversas ONG como Médicos Sin Fronteras ya la han calificado de “excesivamente baja”, o “tan escasa que su impacto será muy limitado”. Las ONG recuerdan que Washington está gestionando un proyecto para acabar con el VIH en una sola generación, y consideran que España no está a la altura.
Jaramillo, en respuesta, considera que se trata de una “demostración de generosidad” y que la cantidad que aportan los países es una “decisión soberana”.