En declaraciones a los medios que recoge La Vanguardia, Felip Puig ha alertado de que “este es un incendio que no ha progresado más, está todavía activo, no está en fase de control y hay puntos en el interior del perímetro que van rebrotando y que no habían quemado”. Puig confía en que a lo largo del día de hoy se pueda lograr cierto control sobre el incendio, ya que un cambio en la dirección del viento podría agravar la situación.
El conseller ha confirmado que las llamas han afectado a entre 12.000 y 13.000 hectáreas, de las que 9.000 están quemadas. Además, hay 21 municipios sin suministro eléctrico y alrededor de 1.300 personas fueron desalojadas anoche. Los incendios se han cobrado cuatro vidas y 23 heridos, entre los que se cuenta una niña de 8 años que ha sido trasladada al hospital Josep Trueta de Girona en estado grave.
Según han informado a Europa Press fuentes de los bomberos, todos los medios aéreos están desplazados en la zona y ya se han incorporado a las tareas de extinción. Además, está previsto que se incorporen seis medios aéreos más de Bomberos, así como cinco de los bomberos franceses y tres hidroaviones del Ministerio de Medio Ambiente.
Artur Mas, presidente de la Generalitat, se trasladó anoche a Figueras y afirmó que “la situación mejora, pero toda prudencia es poca”. Esta mañana, la ceniza y el humo llegaban al sur de Girona y a la región metropolitana de Barcelona, donde se aconseja a las personas con problemas respiratorios que no salgan a la calle.
Las causas de los incendios
Según ha explicado el conceller, el incendio de La Jonquera se inició en un aparcamiento “por un descuido, una imprudencia, una colilla u otro artefacto que haya podido producir la primera ignición”. Artur Mas, por su parte, declaró anoche que “todavía no se pueden concretar las causas, pero parece evidente que todo ha surgido de una imprudencia manifiesta”.