Según informa El Mundo, antes de subir al avión, tanto Ainhoa Fernández de Rincón como Enric Gonyalons mostraron su alegría por ser libres y su deseo de reencontrarse con sus familias. “Lo que más deseo ahora es disfrutar de mi libertad”, declaraba Fernández.
El recibimiento de los cooperantes, que durante los nueve meses se han estado desplazando por el norte de Malí, se ha realizado en la intimidad. se puso en contacto con ellos e indicó a los medios que los había visto “muy fuertes” después de la dura experiencia.
Aunque todavía no han hecho comentarios sobre las condiciones en las que vivieron durante su cautiverio, Gonyalons dio ayer las gracias al Gobierno de Burkina Faso por la liberación.