Los Boy Scouts de Estados Unidos, la organización juvenil más grande del país, ha reafirmado esta semana su decisión de rechazar la afiliación de personas homosexuales, tanto para niños exploradores como para los adultos que colaboran de forma voluntaria.
Según dijo Bob Mazzuca, jefe ejecutivo de los Boy Scouts, en unas declaraciones que recoge La Vanguardia, "la gran mayoría de los padres de los jóvenes que servimos valoran su derecho a abordar las cuestiones de la orientación del mismo sexo dentro de su familia, con los asesores espirituales, y en el momento oportuno y en el lugar correcto".
De este forma, la organización que agrupa a más de 2,7 millones de niños exploradores ratifica su posición de excluir a los homosexuales, una política respaldada por una sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el año 2000 y que en los últimos años había recibido muchas críticas.
Por ello, hace dos años que la organización de los Boy Scouts encargó un estudio para tratar este tema, creando un comité especial de 11 miembros que, según dijo Deron Smith, portavoz nacional de los Boy Scouts, a The Associated Press, "llegó a la conclusión de que esta política es absolutamente la mejor para los Boy Scouts".