Durante el primer trimestre de 2012, la tasa de actividad femenina (53,35,%) fue un 13,51% menor que la masculina. Para Cruz Roja, estos datos evidencian la vigencia de la tradicional división sexual del trabajo, a pesar de que las mujeres tengan actualmente mayor acceso al empleo.
Respecto a la tasa de ocupación, la de las mujeres (45,3%) es también inferior a la de los hombres, del 54,7%. Asimismo, aunque las tasas de desempleo se aproximan más, la femenina también es superior: del 24,86% frente al 24,09%.
Para afrontar esta desigualdad, Cruz Roja Española posee diversas líneas de actuación, como el apoyo a las políticas de igualdad, la sensibilización sobre la importancia de que toda la sociedad se implique de manera corresponsable en esta tarde, y la puesta en marcha de proyectos para apoyar a las mujeres más vulnerables (víctimas de violencia de género, en situación de pobreza, inmigrantes, con personas dependientes a su cargo, etc).
De entre todas estas iniciativas, cabe destacar el Plan de Empleo de Cruz Roja, dirigido a promover la inserción laboral de las personas con más dificultades para conseguir su inclusión social. Según ha explicado su responsable, Maika Sánchez, este plan pretende “reducir las barreras de género, origen o edad que dificultan la igualdad de oportunidades en el trabajo, contribuyendo de esta manera a la creación de un entorno laboral y social inclusivo para todas las personas”.