Según ha informado Europa Press, la Unió considera esta inversión "bastante ridícula si se tiene en cuenta la catástrofe que supone para los pueblos perder una importante masa forestal, en primer lugar por la parte económica de pérdida de ingresos (agrarios, forestales, turísticos), pero también por la vertiente medioambiental o paisajística o incluso sentimental". La organización, además, señala que la Generalitat valenciana se gasta 20 millones en un fin de semana en que tenga que organizar una carrera de Fórmula 1.
Por ello, los agricultores y ganaderos se dicen "abandonados", y afirman que no hay sensibilidad política hacia la agricultura o la ganadería. "Unido a los recortes en las tareas de prevención o limpieza de nuestras montañas, son factores fundamentales para activar el fuego cuando se produce un incendio", afirman para Europa Press. Ramón Mampel, secretario general de La Unió, señala que "un agricultor o un ganadero en activo en nuestras zonas de secano es una garantía para prevenir los incendios, dejarlos abandonar es un claro riesgo. Es mucho más efectivo destinar recursos a la ganadería en zonas boscosas o a la agricultura que invertir posteriormente en muchos medios para apagar el fuego".
La organización agraria, que subraya que los incendios son un golpe muy duro para la economía rural, pide que Generalitat y Gobierno central establezcan una línea conjunta y cofinanciada de ayudas directas y otro tipo de exenciones, efectivas y accesibles para los afectados.