Las cooperativas han demostrado ser un modelo de empresa estable y resistente. Según el Informe Global 3000 realizado por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), las 300 cooperativas más grandes del mundo tienen una facturación de 1,6 trillones de dólares, lo mismo que el PIB de muchos países.
El movimiento cooperativo cuenta con 100 millones de trabajadores en el mundo; en el caso de Estados Unidos, 30.000 cooperativas dan trabajo a dos millones de personas, ocupando regularmente los mejores puestos en las listas de los 100 mejores empleos de la revista Fortune. En Brasil, Rusia, India y África, el 15% de la población es trabaja en una cooperativa, y en Kenia y Nueva Zelanda, las cooperativas suponen un 45% y un 22% del PIB respectivamente.
Las cooperativas son empresas basadas en valores, con el mayor grado de participación de sus trabajadores en el gobierno de las mismas. A través del compromiso de sus socios este modelo empresarial son un reflejo de los valores de la comunidad, además de preocuparse por el modo en el que producen sus bienes y por cómo ofrecen sus servicios.
Entre los valores que ofrecen las cooperativas se encuentran la equidad, la participación y la sostenibilidad, con estas directrices este sector se convierte en un espacio vivo y satisfactorio para el desarrollo de un trabajo digno. Donde sus productos y servicios cuentan con una mayor confianza por parte de los consumidores y tienen una vida más larga que otros modelos empresariales.
Según un comunicado de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes), "el mundo ha demostrado que necesita con urgencia una economía global más diversificada, y las cooperativas son pieza clave para ese cambio".