La crisis económica y la mala situación de las cuentas públicas está haciendo que desde la administración se realicen cada vez más ajustes con el objetivo de reducir los gastos al máximo y en los últimos días hemos podido ver en los principales medios de comunicación cómo algunos gobiernos autonómicos han empezado a recortar en las dietas de cárceles y hospitales.
Concretamente, la Conselleria de Justicia de la Generalitat de Catalunya ha decidido retirar la merienda a los presos de las cárceles catalanas y duplicar el precio que pagan los trabajadores de centros penitenciarios por los menús. De esta forma, los presos verán cómo su dieta se queda sin una de sus comidas (excepto en la cárcel de jóvenes de La Roca del Vallès), mientras que los funcionarios de las cárceles catalanas pasarán a pagar seis euros por sus menús, cuando antes pagaban algo más de tres.
"El departamento de Justicia no podía seguir subvencionando en la cantidad que hasta ahora lo ha estado haciendo los menús de su personal", defiende Ramon Parés, director general de los Serveis Penitenciaris de la Generalitat, en una declaraciones recogidas por El Periódico de Catalunya.
Por otro lado, este martes aparecieron en el hopital La Mancha-Centro, en Alcázar de San Juan, carteles que avisaban a los pacientes y sus familiares de que los menús de los pacientes ya no incluirían el agua y que debían comprarla ellos mismos, según informaba el diario Público.
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) respondió a estas informaciones alegando que se trataba de un malentendido y que el agua se seguiría sirviendo como siempre. No obstante, CCOO denuncia que esto ya es habitual en al menos otros dos hospitales de la comunidad (el Hospital de Albacete y el Hospital de Ciudad Real) desde hace meses.