Lombart declaró ayer a título individual ante el juez que instruye el caso de suicidios, y ha sido puesto en libertad con una fianza de 100.000 euros mientras la investigación sigue su curso. Por su parte, la empresa está citada a declarar hoy, ya que también puede ser inculpada en el marco de la investigación mediante la denuncia de SUD, uno de los sindicatos.
Una de las piezas que inducen a la culpabilidad del ex directivo es la existencia de un informe sobre los suicidios de France Telecom, elaborado en febrero de 2010, en el que se señala que la compañía ignoró las advertencias médicas sobre la salud mental de algunos empelados, según informa Reuters. El documento apunta al efecto negativo y perverso sobre la moral del personal de la compañía del plan que contemplaba el despido de 22.000 empleados.
El expresidente delegado de la compañía, en declaraciones a Le Monde, se defendía basándose en el “rechazo a la idea de que los planes de reestructuración, vitales para la supervivencia de la compañía, hayan sido tragedias humanas”. De ser considerado culpable, podría ser condenado a un año de prisión y a pagar una multa de 15.000 euros.