La tasa de desempleo de larga duración más alta corresponde a Eslovaquia, con un 9,2%. España, con tan sólo dos décimas menos, ha visto cómo su tasa de larga duración se ha disparado desde 2007, cuando era del 1,7%. El aumento del desempleo de larga duración es especialmente preocupante, ya que a medida que se alarga la inactividad disminuye la empleabilidad de las personas. Grecia (8,8%), Irlanda (8,6%), Letonia (8,4%) y Lituania (8%) también cuentan con tasas muy elevadas. Estonia (7,1%), Bulgaria, Portugal (ambos 6%), Hungría (5,2%) e Italia (4,4%) también se sitúan por encima de la media de la Unión Europea.
Por debajo del promedio se sitúan 14 países de la Unión Europea entre los que se cuenta Alemania, con un 2,8%, Reino Unido y República Checa, ambos con un 2,7%, y Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Suecia y Austria, que cierran la clasificación con cifras de entre el 1% y el 2%.