El principal objetivo del informe es discutir cómo los esfuerzos económicos contra la desnutrición que Europa ya está realizando para con el tercer mundo pueden mejorarse y hacerse más eficientes. “El problema de la malnutrición es demasiado grande para que los gobiernos lo afronten solos. Por ello, este documento adopta la posición de que sociedad y sector privado también deben tener un rol”, señala el estudio.
En el caso del sector privado, el informe señala que estos esfuerzos contra la desnutrición no sólo incluyen actividades de Responsabilidad Social Empresaria, sino también un estudio más profundo sobre el provecho de la colaboración con otras entidades públicas o privadas.
Según recoge The Guardian, la Unión Europea logrará mejorar su estrategia si invierte en estrategias que proporcionen una dieta saludable y medioambientalmente sostenible, especialmente focalizadas en los niños y las madres, así como las prácticas de higiene y salubridad.
“La Unión Europa tiene una economía fuerte, con empresas dinámicas, buenas universidades y ONG comprometidas y capaces, así como una larga tradición en ayuda al desarrollo. Por ello, la UE debería mejorar su estrategia de ayuda a los países en desarrollo y luchar contra la desnutrición”.