En 2007, la cifra de abandono escolar prematuro en España era del 31%, y ha bajado a un 26,5% en 2011. A pesar de esta reducción, la tasa española prácticamente duplica el promedio europeo, y el fracaso escolar sigue siendo un gran problema con graves consecuencias para la inserción de los jóvenes en el mercado laboral.
Tras España, los siguientes puestos en tasa de abandono escolar los ocupan Portugal (23,2%), Italia (18,2%) y Rumanía (17,5%). Grecia y Bulgaria se sitúan en torno al 13%, mientras que Bélgica, Francia y Letonia registran cifras alrededor del 12%. Alemania cuenta con una tasa de abandono escolar prematuro del 11,5%, similar a la de Chipre y Hungría. Estonia e Irlanda todavía superan el 10%, mientras que los restantes países de la UE ya cumplen con el objetivo fijado en la "Estrategia 2020". Dicha estrategia consiste en el objetivo que se fijó la Comisión Europea de reducir el fracaso escolar a un 10% en 2020. En 2011, la tasa media de fracaso escolar alcanzaba un 13,5% en la UE-27.