Según el informe anual de One, los países más afectados por la crisis (España y Grecia) han reducido sus presupuestos de ayuda solidaria en un 30% y 40% respectivamente entre 2010 y 2011, un porcentaje mucho mayor que la media europea, que ha experimentado una caída del 1,5% en el mismo periodo. Sin embargo, Irlanda y Portugal, a pesar de la intervención del FMI, redujeron sus ayudas en tan sólo un 3%, e Italia aumentó las suyas en un 25%.
Adrian Lovett, director ejecutivo de One en Europa, ha declarado para The Guardian que los recortes en donaciones para acciones sociales de Grecia y España no son inesperados, pero “países como Holanda, Gran Bretaña e Irlanda demuestran que es posible proteger los presupuestos de ayuda”. Lovett añade que Europa no debe olvidar sus promesas con África, pues “los acuerdos económicos de este mes para proteger a los bancos españoles suponen una cantidad cinco veces mayor de la necesaria para cumplir sus promesas de ayuda al desarrollo en el África”. Por su parte, Andrew Mitchell, secretario de estado británico por el desarrollo internacional, ha señalado que serán incontables las vidas en riesgo si los países ricos olvidan sus responsabilidades con los pobres.
One ha declarado que los documentos de la cumbre europea de esta semana no mencionan el objetivo del 0,7% del PIB, que se omite por primera vez desde 2007. Además, un informe similar de la organización AidWatch afirma que los recortes en ayudas sociales “se están convirtiendo en un hábito”, y critica a los dos países más grandes de la Eurozona, Alemania y Francia, por no cumplir con sus objetivos.