Para Villafañe, el paradigma de la buena empresa ha evolucionado en los últimos años pasando de una concepción tradicional a una racionalidad empresarial donde “la seguridad, la ética, la transparencia y la innovación se han instalado como los valores en los que debe apoyarse la buena empresa”.
La imagen que la sociedad tiene de la empresa tiene mucho que ver con estos valores, que para Villafañe son ya irrenunciables: “Hay una relación bipolar entre empresa y sociedad”. En su opinión, existe una ruptura entre lo que la sociedad espera de la empresa y lo que en realidad percibe de la misma, y “serán las empresas que establezcan con sus grupos interés un compromiso explícito, verificable y consecuente, con una autopenalización por incumplimiento, las que saldrán antes de la crisis y verdaderamente reforzadas. Eso es lo que va a restaurar la confianza, y esa es la clave de las buenas empresas”.
Villafañe ha adelantado datos del próximo informe Merco, que se publicará en las próximas semanas, como el hecho de que el 42% de la sociedad tiene mala o muy mala imagen de las empresas en España, o que la relación con el trabajador es percibida como la más problemática. “Cuando se quiebra la relación básica entre empresa y sociedad se pierde la confianza", señala Villafañe, que considera que la empresa española debe generar empleo y riqueza sin olvidar la calidad y la responsabilidad.
Durante el congreso celebrado por la Fundación Étnor, Agnès Noguera, Consejera Delegada de Libertas 7, ha destacado que la “empresa excelente debe crear valor para el accionista, pero teniendo en cuenta la supervivencia de la empresa a largo plazo y al resto de grupos de interés. En resumen, crear valor de forma sostenible”. Hoy se celebra la tercera y última jornada de este XX Congreso Anual de la Asociación Española de Ética, Economía y Dirección, con una conferencia sobre Neuromarketing y Neuroeconomía.