Las miles de personas que dejaron sus hogares en el último año huían de un conflicto bélico o fueron en busca de alimentos, según el último informe hecho público esta semana por Acnur con motivo del Día Mundial del Refugiado.
Libia, Somalia, Sudán o Costa de Marfil fueron los puntos calientes de salida de refugiados de 2011, pero en 2012 hay que sumar otro lugar de tensión y de expulsión de sus habitantes: el norte de Mali. En este entorno, más de 150.000 personas están buscando cómo subsistir en otras partes del país, y otros 160.000 malienses más se han refugiado en Níger, Burkina Faso, Mauritania y Argelia. En Mauritania se ha formado el campamento de M'Bera, donde ya conviven 65.000 personas, y en Níger el de Tillia, con otras 15.000. En ambos, la ONG Acción contra el Hmabre tiene previstos varios programas de ayuda.
En Tillia, la organización trabaja en la mejora del acceso al agua y el saneamiento con la construcción de letrinas y duchas, la gestión de desechos y la construcción de pozos. "Al principio las familias que tuvieron que huir del norte de Mali fueron acogidas en pueblos cercanos por sus allegados, pero al terminarse las reservas alimentarias de éstos, tuvieron que continuar su peregrinación hasta terminar en este campamento", explica Filippo Busti, coordinador de Agua y Saneamiento del Equipo de Emergencias de Acción contra el Hambre. Para busti, el principal motivo de salida de estos refugiados es el conflicto que vive su región. "En un principio no ha sido una marcha forzada por la búsqueda de alimentos, eso ha venido después. Si no hubiese habido un problema de violencia en Mali, nunca hubieran abandonado sus casas", añade.
A los refugiados del norte de Malí, en Níger se suman además otros retornados de Libia o Costa de Marfil, que en su momento emigraron a estos países en búsqueda de trabajo y que por los conflictos bélicos han tenido que volver a su país de origen. "Han vuelto sin nada, ya no pueden mandar dinero a casa y ahora, de vuelta a casa tampoco pueden encontrar trabajo", sostiene Busti.
En Mauritania, en el campo de M’Bera, Acción contra el Hambre también está prestando ayuda a sus 65.000 refugiados. La organización tiene en marcha la construcción de varios puntos de tratamiento para la desnutrición y tiene previsto además distribuir productos nutricionales suplementarios para los niños menores de cinco años.