Según informa la propia ONU, la demanda para satisfacer las necesidades esenciales de la vida crecerá en los próximos años. Se necesitarán más alimentos, más agua y más energía, y para permitir su producción será imprescindible recuperar las tierras degradadas y preservar las que no lo están, así como reducir el agotamiento y la degradación de la tierra producidos por la actividad humana.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, declaró que “La utilización sostenible de la tierra es un requisito para hacer salir a miles de millones de personas de la pobreza, facilitar la seguridad alimentaria y nutricional y salvaguardar las existencias de agua; además, constituye la piedra angular del desarrollo sostenible”.
Este año, la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Desertización se celebra unos días antes de la Conferencia Río +20, en Río de Janeiro, donde se debatirá sobre el futuro medioambiental del planeta.