“La expansión de intervenciones sencillas podría superar dos de los mayores obstáculos para aumentar la supervivencia infantil y ayudar a que cada niño tenga una oportunidad para crecer y prosperar”, afirma Anthony Lake, Director Ejecutivo de Unicef. La neumonía y la diarrea son la causa de cerca de un tercio de las muertes de niños menores de cinco años, más de 2 millones de vidas cada año. Casi el 90% de fallecimientos por neumonía y diarrea se producen en el África subsahariana y en el sur de Asia.
La prevención y el tratamiento de ambas enfermedades incluye medidas tan básicas como aumentar la cobertura de vacunas, fomentar la lactancia materna y el lavado de manos con jabón, ampliar el acceso al agua potable y el saneamiento así como la distribución de sales de rehidratación oral a los niños con diarrea, y antibióticos para los niños con neumonía bacteriana. Una de las formas más simples y efectivas de proteger a los bebés de las enfermedades es la lactancia materna. Sin embargo, menos del 40% de los niños menores de seis meses en los países en vías de desarrollo reciben leche materna, privándolos así de esta protección crucial.
El informe de Unicef se publica poco antes de la puesta en marcha de una iniciativa global sobre supervivencia infantil en Washington, los días 14 y 15 de junio, convocada por los gobiernos de Etiopía, India y Estados Unidos, que contará con la presencia de 700 líderes y expertos mundiales.