Los grupos ecologistas temen que tras el apagón nuclear se llene el vacío energético con combustibles fósiles. Afirman que desde enero hasta abril, la electricidad generada a partir de gas natural, petróleo y carbón aumentó en un 40%, de manera que la energía producida por estas fuentes supuso el 90% de la producción total de energía de Japón, una cifra mucho mayor que la del año anterior, de un 64%.
Según recoge Green Biz, el diputado Katsuya Okada declaró la semana pasada que el objetivo del 25% es una cifra basada en la dependencia de la energía nuclear, “por lo que no tengo ninguna duda de que es necesario hacer una revisión general”. Okada añadió que el Gobierno todavía no ha determinado cuál será el nuevo objetivo, y que éste deberá acordarse con la Comunidad Internacional.
Japón descartó firmar de nuevo el protocolo de Kyoto durante la cumbre que tuvo lugar el año pasado en Durban, pero ha introducido nuevos subsidios para las energías limpias con el objetivo de incrementar su producción en un 13% de cara al año próximo.