El programa para erradicar la polio en el mundo tiene un presupuesto bianual (2012-2013) de 2.190 millones de dólares, de los que sólo se han conseguido 1.240 millones. Según recoge El Mundo, Bruce Aylward, subdirector general de la Organización Mundial de la Salud afirmó que “existe un riego real de que el virus se vuelva a diseminar de nuevo si no se consigue toda la financiación y no se implementa totalmente la estrategia”.
La OMS, por su parte, informa de que los casos se han ido reduciendo paulatinamente: de los 1.651 casos de 2008 se pasó a 650 en 2011. Sin embargo, la distribución de las vacunas no llega a todos los que lo necesitan. En ese sentido se ha pronunciado el Ministro de Salud de Nigeria, Onyebuchi Chukwu, que se lamenta de la mala gestión que hace que haya zonas que sin asistencia y defiende la necesidad de establecer controles fronterizos para asegurar que tanto los niños que entran como los que salen del país sean vacunados, pues nueve de cada doce casos de polio se encontraron entre inmigrantes que llegaron a Nigeria procedentes de otros países.
No obstante, la financiación no es la única traba para la erradicación de esta enfermedad. El rechazo a las vacunas por cuestiones religiosas o culturales es de un porcentaje del 5%, por lo que los gobiernos nigeriano, pakistaní y afgano se han reunido con los principales líderes religiosos de su país para pedirles su colaboración en la difusión de que el islam no restringue el uso de las vacunas.