Durante el año pasado, Correos experimentó una reducción del 22,06% en los accidentes laborales de su plantilla, formada por 60.000 empleados. Ello ha supuesto la disminución del número de jornadas perdidas, mejorado la competitividad de la compañía. Para entregarle el premio, la Asociación para la Prevención de Accidentes ha tenio en cuenta el esfuerzo realizado por la plantilla en materia de seguridad y salud, que se ha concretado en cerca de 197.000 horas de formación impartidas y la capacitación de 215 mandos de primera línea y 3.823 mandos intermedios en la gestión de los accidentes de trabajo y la prevención de riesgos laborales. Además, la empresa postal ha elaborado más de 1.080 planes de emergencia como resultado de la evaluación de 609 centros de trabajo, y también se ha creado un nuevo Plan de Vigilancia de la Salud en el marco del que se han realizado más de 18.000 reconocimientos médicos.
El director de Recursos Humanos de Correos, Luis Pérez Capitán, recogió el miércoles el galardón en el marco del 10º Congreso Internacional de Prevención de Riesgos Laborales que se celebra en Bilbao. Pérez Capitán expresó su agradecimiento y afirmó que “este premio es el resultado del trabajo en equipo y de una apuesta firme de Correos por la mejora continua de la seguridad y salud de sus trabajadores”.
Correos define sus políticas preventivas a través del Servicio de Prevención Propio, uno de los más grandes de España, adecuado al tamaño y la dispersión geográfica de su plantilla e integrado por más de 105 personas. La empresa ha definido así una política preventiva basada en la gestión interna con la que ha impulsado medidas como las revisiones de las evaluaciones de riesgos, la planificación de la acción preventiva, las campañas de vigilancia de la salud y los nuevos modelos de formación en prevención, dirigidos a todos los niveles de la organización.
Según ha informado en un comunicado, todo ello responde a la voluntad de la empresa postal de convertir la protección y promoción de la salud de sus empleados en uno de sus objetivos prioritarios. De este modo, la cultura de la prevención impregna toda la actividad de la empresa postal y cuenta con la implicación y participación de todos los niveles de la plantilla: cuadros directivos, mandos intermedios, organizaciones sindicales y los propios trabajadores.