Toda esta energía desperdiciada es técnicamente recuperable para calentar viviendas y empresas, según la asociación francesa Via Sèva, que congrega a responsables de redes energéticas, industriales o urbanistas. Aunque gran parte de la atención relativa al ahorro de energía se focalice en la electricidad, existen otros factores de mayor consumo energético. Es el caso de la calefacción, que constituye uno de los gastos energéticos más importantes, alcanzado porcentajes de hasta el 37% del total en el caso francés, según expone Le Figaro.
Guillaume Pichot, presidente de Via Sèva, se lamenta de que su país está a la cola del reaprovechamiento energético. En Dinamarca o República Checa, más de la mitad de la población calienta sus hogares con energía recuperada.
Por su parte, el presidente de Euroheat & Power, Birger Lauersen, quiere aprovechar la presiencia de su país, Dinamarca, en el Consejo Europeo para fomentar el aprovechamiento de las redes caloríficas. “Es difícil comprender cómo Europa puede permitirse continuar desperdiciando tantísima energía”, declaró para Le Figaro.