Los principales objetivos de esta inversión son fundamentalmente el apoyo al buen funcionamiento del Consejo para el Fomento de la Economía Social, el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas y el Consejo del Trabajo Autónomo.
Para fomentar el desarrollo de la RSE se creará un Plan Nacional de la Responsabilidad Social de las Empresas de acuerdo a las recomendaciones de la Comisión Europea, entre cuyas medidas destaca la creación de un espacio virtual donde las diferentes instituciones públicas y privadas puedan compartir buenas prácticas y medidas innovadoras, tal como recoge el diario El Economista. El proyecto también menciona el registro de memorias de sostenibilidad que las empresas de más de 1.000 asalariados pueden enviar, así como la posibilidad de que cualquier empresa solicite el reconocimiento de “socialmente responsable”, de acuerdo con las condiciones estipuladas.
En lo que respecta a la economía social, la celebración del Año Internacional del Cooperativismo supondrá un impulso en la promoción de estas formas de estructuras empresariales, que según destaca el proyecto deben valorarse no sólo como vías de generación de empleo sino también como una manera de satisfacer las necesidades de los usuarios en campos como la vivienda, la educación o el consumo.