21/03/2012 09:49:44

La presión por los resultados a corto plazo es la gran enfermedad de nuestras empresas

Entrevista a Emilio Tortosa, presidente de Fundación Étnor para la Ética de los Negocios y las Organizaciones

La Fundación ÉTNOR para la Ética de los Negocios y las Organizaciones es una organización sin ánimo de lucro creada en 1991 que ha conseguido que las empresas hayan pasado del escepticismo al convencimiento en lo que respecta a la ética.

Emilio Tortosa, asegura que, a pesar de que la ética no asegure el futuro de las organizaciones, las que no actúen bajo esta premisa lo tendrán más complicado para ser apreciadas por sus grupos de interés, condición sine quanon para su perdurabilidad en el tiempo.

¿Qué papel juega la ética en el panorama empresarial y organizacional actual?
Desde mi punto de vista, juega un papel crucial. Oímos todos los días que necesitamos generar confianza y no podemos olvidar que la confianza es un valor que se genera gracias a un compromiso de las empresas con un comportamiento ético.
Además, en situaciones de gran incertidumbre como la que vivimos es más necesario que nunca que las empresas se forjen una identidad, una manera de ser y hacer las cosas, y en esto la ética es un elemento clave.
En ÉTNOR estamos tan convencidos de esto que este año nuestro Seminario Permanente lo dedicamos al tema: “La ética como un factor de supervivencia para la empresa”.

¿Qué evolución han observado en este sentido desde el inicio de su actividad en 1991?
Sé que es complicado decir que la evolución ha sido positiva si tenemos en cuenta el momento que estamos viviendo en la actualidad, pero creo que es una realidad que se ha avanzado en la consideración por parte de la empresa, y de la sociedad en general, del papel que juega la ética en la mejora de la gestión. Cuando empezamos con la Fundación el tejido empresarial nos miraba con cierto escepticismo, pero hoy en día hemos conseguido pasar de la idea de que la ética era algo que no tenía cabida en las empresas a un convencimiento, al menos en el discurso, de que difícilmente una empresa puede perdurar en el tiempo si no integra la ética en la forma en que se interrelaciona con los diferentes grupos de interés.

¿La ética en la gestión y en los negocios se puede “aprender” o es algo con lo que “se nace” y que forma parte de la personalidad individual de cada directivo?
Como hemos dicho muchas veces en ÉTNOR, la ética se forja. Uno se va forjando una manera de ser y hacer las cosas a partir de unos valores que son aprehendidos socialmente. Esto, que parece obvio en las personas, también podemos aplicarlo a las organizaciones. Éstas, como el resto de la sociedad, han desarrollado y mejorado respecto a su sensibilidad ante las actuaciones inmorales. Y también hay muchas organizaciones que han aprendido que incorporar la ética es una opción más inteligente que no hacerlo.

¿Qué futuro le espera a una empresa que no actúe con ética?
Siendo honesto, tengo que decir que la ética no asegura el futuro. Sería mentir decir que todas las empresas éticas tendrán futuro como tales. Pero sí es cierto que la ética ayuda a anticipar el futuro y, por tanto, a prepararse para hacerle frente y ganarle la partida. Podríamos decir que ser una empresa ética es una condición necesaria, pero no suficiente.
Pero si entendemos la ética no como un añadido, sino como algo realmente estratégico, la empresa que no actúe así lo tendrá mucho más difícil para ser una empresa apreciada por sus diferentes grupos de interés, lo cual es necesario para que el proyecto perdure en el largo plazo.


Puede leer la entrevista completa en el siguiente enlace: www.compromisorse.com/entrevista/presidente/fundacion-etnor-para-la-etica-de-los-negocios-y-las-organizaciones/emilio-tortosa

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