Así lo afirma en una entrevista concedida al periódico ‘cermi.es semanal’, órgano de expresión del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), en una entrevista publicada en su número 26.
En este sentido, continúa, de lo contrario, “estas personas podrían quedar excluidas del privilegio de los avances de la comunicación móvil y utilizar la tecnología para mejorar su calidad de vida”.
“Innovación es la palabra clave para nosotros”, destaca, y como consecuencia de toda esta labor de innovación, “no es otra que la integración”, en el sentido de poder posibilitar el uso y manejo de las nuevas tecnologías, “fundamentalmente móviles”, a estos grupos. “Se trata de una guerra de innovación e integración continua que no tiene final ni a corto ni a medio plazo”, añade.
José Luis Ripoll, quien apuesta por la inclusión mediante las nuevas tecnologías, a las que define como una herramienta “inclusiva y de normalización”, afirma que, gracias a su labor al frente de la Fundación Vodafone España, ha aprendido algo que, considera, “todo el mundo debería tener presente en su día a día”, que es que, para él, “no hay barreras insalvables”.
Así, opina que, gracias al apoyo y orientación de organizaciones, como Cruz Roja, CERMI, ONCE, CNSE, ASPAYM y otras muchas, y la intención “necesaria” de querer hacerlo, “se puede hacer y llevar la comunicación a todos sin exclusión alguna”.
Para él, “las nuevas tecnologías rompen barreras” y las instituciones y administraciones, considera, “deben trabajar juntos para no levantarlas”. En este sentido, manifiesta que la idea del diseño para todos es hoy la senda que debemos seguir todos los agentes que conformamos “con, por y para la tecnología”.
En el contexto de la crisis económica, Ripoll aplaude la falta de recortes para los recursos económicos que se inyectan a la Fundación Vodafone, cuya presidencia la empieza a ostentar Francisco Roman, continuando con el desarrollo de proyectos tecnológicos y sociales que han generado, según explica Ripoll, “una enorme cantidad de conocimientos para dar respuesta a problemas y situaciones concretas”.
En cuanto al Tercer Sector y en relación a la época de recortes y falta de pago de las administraciones, José Luis Ripoll considera que, teniendo en cuenta la repercusión que esto tiene en los recursos de los que el sector de la discapacidad puede disponer, “es cuando las instituciones entramos en el fomento de nuevas vías de búsqueda de recursos” y, “es ahora cuando nuestra labor es más necesaria si cabe”.
“El Tercer Sector debe seguir sensibilizando a la sociedad y, especialmente, a las instituciones públicas para que sigan apoyando la innovación y la integración”, apunta. En relación a las empresas y sus fundaciones, opina que el concepto de RSC “irá incrementándose, a medida que las instituciones privadas vayan apreciando, en valor empresarial, de contribuir a lo social”.
Por último, Ripoll señala que “no todo es negativo en esta crisis, ya que, gracias a ella o como consecuencia de la misma, son muchas las empresas que están adoptando con fuerza y motivación, las políticas de sostenibilidad que, tanto a corto, medio y largo plazo, contribuirán a mejorar los entornos de trabajo, permitiendo un crecimiento sostenible y razonable, fomentando un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles y, finalmente, impulsando políticas sociales que benefician al conjunto de la sociedad”.