Fauchon advierte que los recursos acuáticos serán cada vez más escasos, especialmente para la industria y la agricutura, y las leyes medioambientales tendrán que exigir que el agua usada vuelva a la naturaleza más limpia que nunca, según recoge Business Green. También aconseja que, con la sequía que se prevé en tantos países, la aceptación de los fallos y la incompetencia sin consecuencias no debe ser tolerada.
“El tiempo del agua fácil se ha terminado”, dijo a Business Green. “Siempre digo que las empresas deberían ser más imaginativas, más audaciosas, no sólo en lo técnico sino también en lo institucional. El cambio es muy importante, necesitamos tener capacidad de adaptación”.
En el Foro Mundial del Agua que tendrá lugar en Marsella del 12 al 17 de marzo (www.worldwaterforum6.org) se tratará de promover la gestión del agua como punto fundamental de la próxima conferencia del G20 en Rio de Janeiro. A pesar de la creciente preocupación por el acceso al agua en muchos gobiernos, Fauchon considera que los avances que han desarrollado algunas empresas para mejorar la gestión del agua no siempre se reflejan en las políticas públicas. “Muchos países del mundo tienen la gestión del agua en su agenda, pero no siempre es el caso. En muchos otros países, las armas son más importantes que los grifos”. En su intervención mencionó también los problemas a los que se enfrentan Gran Bretaña, Francia y España, que “hace veinte años creyeron que habían solucionado el tema del agua y se están dando cuenta de que no es así”.