"El sindicalismo confederal representado por CCOO y UGT está bien vivo y con capacidad de respuesta". Ésta es una de las conclusiones de Jordi Ribó tras las manifestaciones celebradas ayer en varias ciudades españoles. Para él: "No nos ha temblado el pulso en el momento realizar propuestas como el pacto por el empleo, la economía y la cohesión social que hicimos a patronal y gobiernos (al anterior y al actual), en el momento de suscribir acuerdos como el II acuerdo para el empleo y la negociación colectiva suscrito el 24 de enero entre CEOE, CEPYME, UGT y CCOO y no aflojamos nuestra tensión cuando se efectua por parte del Gobierno una reforma laboral como la publicada en el BOE que es injusta, inútil e ineficaz".
En opinión del secretario confederal de Economía Social y Autoempleo de CCOO, la ciudadanía demostró ayer que "esta reforma está siendo rechazada". "Las cifras de los manifestantes en las 57 ciudades del estado español así lo demuestran", pero más allá de estas importantísimas cifras, la demostración llevada a cabo por la ciudadanía "debe hacer que los responsables políticos, sobre todo aquellos que tienen o han tenido responsabilidades de Gobierno reflexionen y vean que no se puede gobernar contra los intereses de la clase trabajadora impunemente", considera. Por otro lado, "los autores del desaguisado llamado reforma laboral se lo guarden en las papeleras de reciclaje de las computadoras políticas (y de las normales también) y hagan un reset. No es socialmente responsable gobernar contra los intereses de la mayoría", puntualiza Ribó