Escrito y dirigido por Esteban Crespo, "Aquel no era yo" cuenta la historia de Paula y Kaney, dos personajes -un niño africano y una mujer española- que podrían no tener nada en común, pero que llegarán a unir sus vidas irremediablemente a través de un disparo. Un disparo que da vida.
Kaney es un niño soldado de un país africano. Con él viven muchos otros niños soldado, acatando las órdenes del hombre que se ha convertido en su padre, el General del Ejército Rebelde (Babou Cham) Paula (Alejandra Lorente) es una cooperante española llegada a África siguiendo a su pareja, Juanjo (Gustavo Salmerón) con el objetivo de ayudar y de rescatar a los ni ños soldado que allí viven.
En un puesto fronterizo, Paula y Kaney se encuentran y ése será el punto de partida de esta dramática historia, en un escenario de miedo, violencia, terror y redención.
"Aquel no era yo" nació por el deseo de mostrar la dureza de la realidad de los niños y niñas soldado y lo que muy pocas veces vemos, sus secuelas. Y por otro lado, por el deseo de homenajear la labor altruista y llena de ideales de las personas que arriesgan su vida por mejorar la de los demás.
Cómo dice un niño exsoldado del conflicto de Sierra Leona: "Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de haber hecho las cosas que has hecho".
En 2010 se liberaron más de 11.000 niños y niñas soldados
Según Save the Children, cada día miles de niños y niñas participan en conflictos armados, se ven sometidos a situaciones extremas, son utilizados como instrumentos para cometer atrocidades, sufren malos tratos, violaciones o se convierten en testigos de asesinatos. No hay datos disponibles sobre el número de niños y niñas soldados en el mundo, pero gobiernos o grupos armados de al menos 15 países siguen reclutando menores a día de hoy, indica la ONG.
Durante 2010, se firmaron importantes planes de acción para poner fin al reclutamiento de menores soldados y para asegurar su liberación en Afganistán, Chad o Costa de Marfil. Además, 142 países han ratificado ya el Protocolo facultativo relativo a la participación de niños en conflictos armados de Naciones Unidas, la herramienta jurídica de protección más importante para los y las menores en conflicto.
En 2010, más de 11.000 niños y niñas soldados fueron liberados y rehabilitados en países como Sudán, República Democrática de Congo o Myanmar.