Esta tasa refleja el porcentaje de población que está por debajo del 60% de los ingresos medios de cada Estado miembro. En el caso de España, si no se tienen en cuenta las ayudas sociales, el riesgo de pobreza aumentó 3,7 puntos entre 2009 y 2010, seguida por Eslovaquia (2,7), Lituania (2,4) y Eslovenia (2,2). Contabilizando dichas ayudas, el aumento del riesgo de pobreza se atenúa hasta un incremento de 1,2 puntos, que a pesar de todo sigue siendo el segundo más alto de la Unión Europea, sólo superado por Eslovenia (1,4 puntos).
Rafael del Río, presidente de Cáritas España, explicó en la presentación de la Memoria de 2010 de su organización que "la pobreza en España aumenta y se cronifica, mientras que la asistencia pública se erosiona y disminuye". Según informa el diario ABC, 11,6 millones de españoles tienen una renta inferior a la media, padecen una grave privación material o tienen un trabajo precario.
Los países europeos con menor tasa de riesgo de pobreza son: República Checa, con un 9%; Países Bajos, con un 10%; y Eslovaquia, Austria y Hungría, con un 12%. En el conjunto de la Unión Europea, la tasa de población en riesgo de pobreza se mantuvo estable en 2010 (en torno a un 16%) gracias a las ayudas sociales. El colectivo más afectado son los menores de 18 años, cuya tasa de riesgo de pobreza y exclusión social alcanza 27%.