Giménez ha señalado que los responsables de la Conselleria han comprometido 17 millones de euros para afrontar las necesidades de los más afectados por los impagos, y reconoce la “buena voluntad” de los gestores públicos, si bien considera que esta medida debe ir seguida de nuevos compromisos de pago para aliviar la difícil situación de la sanidad autonómica.
El presidente de Aerte ha incidido en la necesidad de establecer prioridades en la deuda de la Administración, ya que “la vida y el bienestar de las personas está por encima de otras cuestiones que, evidentemente, requieren también de una solución a corto plazo”. Afirma que la patronal se mantiene “expectante” ante los pasos en la dirección correcta de la Administración Pública, que de no cumplir con las expectativas ocasionaría “la pérdida de un derecho democrático adquirido por nuestros mayores y las personas en situación de dependencia”. Giménez recuerda, también, que la deuda contraída por la Administración afecta ya directamente a 25.000 familias, 13.000 trabajadores, 188 empresas y a otros 6.000 trabajadores de manera indirecta.
Con objeto de comprobar la realidad de los pagos realizados y los nuevos compromisos, se ha concertado una nueva reunión para el miércoles 1 de febrero, por lo que Alberto Giménez se muestra “esperanzado en que las palabras se conviertan en hechos”, no sólo en el sector de la dependencia sino también en otros necesarios para el bienestar y la prosperidad de la sociedad valenciana.