Valérie Amos señaló que el dinero provendrá del Fondo Central de Acción para Emergencias, CERF, según sus siglas en inglés; y agradeció al Gobierno de Filipinas por su decisión de aceptar la asistencia internacional.
Según las autoridades locales, unas 500.000 personas han sido afectadas. Las primeras evaluaciones hechas por la ONU en el terreno señalan que las prioridades en este momento son el agua y saneamiento, refugios de emergencia y alimentos. Amos instó a la comunidad internacional a incrementar la ayuda destinada a Filipinas en el marco de la crisis humanitaria que vive.