Al acto de presentación han asistido Jesús Lizcano, Antonio Garrigues Walker y Jesús Sánchez Lambás, miembros del Comité de Dirección de Transparencia Internacional España.
Según se observa en los resultados de este estudio, la corrupción continúa afectando de manera profunda a demasiados países en todo el mundo. El Índice muestra que algunos gobiernos no protegen de forma adecuada a sus ciudadanos frente a la corrupción, ya se manifieste ésta en abuso de recursos públicos, sobornos o el hermetismo en la toma de decisiones.
Transparencia Internacional advierte de que las manifestaciones en todo el mundo, relacionadas en muchos casos con hechos de corrupción y con la inestabilidad económica, son una clara muestra de que los ciudadanos consideran que sus líderes e instituciones públicas no son suficientemente transparentes ni rinden cuentas de manera adecuada.
Nueva Zelanda, el país menos corrupto
El Índice califica a 183 países y territorios con una puntuación entre 0 (sumamente corrupto) y 10 (muy transparente) según los niveles de percepción de corrupción del sector público. Utiliza datos de 17 encuestas que analizan factores como aplicación de leyes contra la corrupción, acceso a la información y conflictos de interés.
Más de dos tercios de los países clasificados obtuvieron una puntuación inferior a 5. Nueva Zelanda obtuvo la primera posición, seguida por Finlandia y Dinamarca. En el último lugar se ubican Somalia y Corea del Norte (incluida por primera vez en el Índice).
La mayoría de los países parte de la primavera árabe se ubican en la mitad inferior del Índice, con una puntuación por debajo de 4. Antes de que comenzaran las revueltas de la primavera árabe, un informe de Transparencia Internacional sobre la región advirtió de que las prácticas de nepotismo, soborno y padrinazgo estaban sumamente arraigadas en la vida cotidiana y que esto frustraba el impacto de las leyes existentes contra la corrupción.
España, en el puesto 31
Por su parte, España cae una posición respecto a 2010, hasta el puesto trigésimo primero, aunque obtiene un 6,2, una décima más de la puntuación que alcanzó el año pasado.
Transparencia Internacional destaca que los países de la eurozona afectados por la crisis de la deuda son algunas de las naciones de la Unión Europea que obtuvieron las puntuaciones más bajas, y ésto refleja, en parte, la incapacidad de las autoridades públicas de hacer frente a los dos factores clave que impulsaron la crisis: el soborno y la evasión fiscal.
Irlanda (7,5) se situó en este ránking en el puesto 19, frente al lugar 32 de Portugal (6,1), el 69 que ocupa Italia (3,9) -inmediatamente por debajo de Ghana- y el 80 de Grecia (3,4) -junto a Marruecos y Tailandia.