De hecho, se trata de uno de los colectivos más afectados por la crisis junto con los inmigrantes, las mujeres, los jóvenes y los mayores de 45 años, según un reciente informe del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi).
La crisis afecta aún más a los colectivos desfavorecidos
Aunque existen diversas modalidades de empleo para las personas con discapacidad, las alternativas de inserción laboral son en su mayoría de empleo protegido, en puestos poco cualificados y con bajos salarios. Si a esto añadimos el impacto que está teniendo la crisis económica en la contratación de personas con discapacidad, nos encontramos con un panorama poco alentador.
En este contexto, la Fundación Adecco y la Universidad Rey Juan Carlos han profundizado en una modalidad laboral que permite a las personas con discapacidad integrarse plenamente en el mercado de trabajo, conviviendo con empleados sin discapacidad y evitando la exclusión social y la segregación: el empleo abierto u ordinario en empresas y Administraciones Públicas.
Para este fin se ha realizado, por segundo año consecutivo, una encuesta a 204 trabajadores con discapacidad que se encuentran desempeñando un empleo ordinario en una empresa privada. Los resultados obtenidos han servido para elaborar un segundo informe que puede descargarse completo en la sala de prensa de la página web de Fundación Adecco: www.fundacionadecco.es
Principales conclusiones del estudio
• Hombre de 38 años, con discapacidad física, Formación Profesional y un contrato temporal a jornada completa. Este es el perfil del trabajador con discapacidad empleado en cualquier empresa ordinaria. Frente al empleo protegido (Centros especiales de empleo u ocupacionales), esta modalidad se convierte en un espacio de plena integración.
• Los perfiles de los puestos son en su mayoría de tipo administrativo (32%), seguidos de operativo (21%) y auxiliares de servicio (8%).
• En cuanto a la antigüedad del empleo, la media de los participantes se ubica en 6 años y la experiencia profesional en 11.
• Los encuestados muestran un alto índice de satisfacción laboral: el 69,2% declara satisfecho con su puesto de trabajo.
• Un 72,5% está contento con el apoyo ofrecido por su jefe o supervisor y un 76% con la ayuda en la realización de las tareas y la comprensión que recibe por parte de sus compañeros.
• El 56% de los participantes en el estudio considera que posee control sobre las tareas de su puesto lo que le permite contar con autonomía para realizar su trabajo y el desarrollo de sus competencias laborales.
• Un 59% contempla la posibilidad de marcharse de su empresa si no cuenta con el apoyo esperado por la organización y el 70% considera que tiene altas demandas laborales.
Recomendaciones para la prevención de riesgos psicosociales
Es necesario dotar a los trabajadores con discapacidad de aquellos recursos con los que pueda afrontar los riesgos psicosociales en el trabajo.
En este sentido, la autonomía y el control sobre el puesto de trabajo son esenciales para el desarrollo personal y la participación activa de cualquier trabajador. Asimismo, los superiores deben estar atentos a la formación que se imparte en materia de prevención de riesgos laborales a este colectivo para que esté acorde a sus necesidades, además, de velar por el cumplimiento de las adaptaciones requeridas a cada tipo de discapacidad y contribuir a la mejora de las relaciones con sus compañeros de trabajo para evitar la percepción de desigualdades en el contexto laboral.
En cualquier caso, la prevención efectiva de riesgos psicosociales contribuye a la calidad de vida laboral de los trabajadores con discapacidad.