Martínez destaca que "durante los últimos 20 años se ha producido un notable avance en la implantación de políticas de responsabilidad social corporativa y sostenibilidad en las empresas españolas, como demuestra el hecho de que nuestro país se ha situado entre los cinco países del mundo que publican un mayor número de informes de este tipo".
"Una característica importante del notable desarrollo que ha tenido el concepto de responsabilidad social en España ha sido que este avance se ha producido, en gran medida, debido a la voluntad de las empresas para llevar a cabo la implantación de estas políticas, con el convencimiento de que son útiles para establecer relaciones de confianza con sus respectivos grupos de interés, y a mejorar su capacidad competitiva", dice.
En este sentido, Pedro Martínez indica que sería conveniente que el nuevo Gobierno tratara de conservar el carácter voluntario que ha tenido desde sus inicios el concepto de responsabilidad corporativa, desarrollando al mismo tiempo un modelo de incentivos que potencie la implantación de políticas de responsabilidad social corporativa en las empresas, y también en los propios organismos dependientes de la Administración.
"En esta línea, el nuevo Gobierno tiene ante sí una gran oportunidad para seguir impulsando el desarrollo de políticas de responsabilidad social corporativa y sostenibilidad, tratando de optimizar el impacto social y ambiental en las actividades de compra pública, haciendo más eficiente la política impositiva a través de mercados voluntarios de carbono, potenciando la acción social en discapacidad, o promoviendo proyectos que contribuyan a favorecer la accesibilidad".
Hasta ahora se han producido menos avances en la Administración
Por otro lado, el director de Comunicación y Relaciones Institucionales de CLH, señala que "sin duda, uno de los ámbitos donde cabe una mayor oportunidad de fomentar la implantación de la responsabilidad social corporativa es la propia Administración, donde, a diferencia de lo que ha ocurrido, en el ámbito de la empresa, se han producido hasta ahora avances menos significativos".
En su opinión, "un área donde sería especialmente relevante la implantación de políticas de responsabilidad social es la universidad, donde se debería generalizar la definición de planes de responsabilidad social, que tenga en cuenta a todos sus grupos de interés, y que permita establecer mecanismos de rendición de cuentas más transparentes y cercanos a las preocupaciones de estos mismos grupos de interés".
"Asimismo, y desde una perspectiva más global sería importante que el nuevo Gobierno tratara de impulsar la responsabilidad corporativa como un atributo relevante de la marca España. De este modo se podría rentabilizar a nivel país el notable esfuerzo que han realizado en estas dos últimas décadas las empresas españolas para situarse en una posición de vanguardia en materia de responsabilidad social y sostenibilidad, como demuestra el hecho de que varias empresas españolas lideran ya los ranking de sostenibilidad a nivel mundial en sus diferentes sectores, como ocurre con CLH en el caso del sector de oleoductos", concluye.