Ante esto, la organización ecologista Greenpeace denuncia en su blog:
"Parece que ninguno de los dos partidos saben lo que está pasando en Japón, que a día de hoy los reactores nucleares siguen fuera de control (en concreto la fisión nuclear ha vuelto en el reactor 2), que no tienen dónde almacenar los restos de la descontaminación, que las sumas multimillonarias de los costes del accidente están en manos de la ciudadanía, y un sin fin de información que no quieren ver.
También ignoran la senda de los países europeos como Alemania, que cierra sus nucleares ya, de Suiza que también las cierra por ley, de Italia que no quiere ni verlas, de Bélgica que plantea adelantar su cierre de 40 años a 30, incluso de Francia que se plantea ir disminuyendo su porcentaje en el mix eléctrico.
Ignoran que ninguna de las centrales nucleares en España aguantaría un terremoto como el de Lorca o el impacto de un avión.
Pero lo más grave es que ignoran que a los consumidores no les cuesta más barata la energía nuclear, que esta energía impide el desarrollo de las energías renovables, que en España hay capacidad suficiente para no tener que esperar ni 20, ni 10 años para cerrarlas, que están tirando por la borda la posibilidad de crear miles de puestos de trabajo en renovables y que sus programas complacen a las grandes eléctricas pero las consecuencias las pagamos los demás.
Por no hablar de que para abordar los compromisos adquiridos por el Estado en materia de reducción de emisiones, el PP ha expuesto en diversos foros que en vez de exigir dicha reducción habría que aprovechar los mecanismos del Protocolo de Kioto para evitar exigir a nuestro sector empresarial la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los responsables de medio ambiente del PP han propuesto que las empresas puedan descontar sus emisiones en proyectos dentro de España, por lo que la necesaria gestión forestal en los montes españoles quedaría sometida a su papel como sumidero de CO2".