La protagonista de esta historia que demuestra el poder de los consumidores es Molly Katchpole, una estudiante de 22 años que trabaja como niñera y como consultora independiente, quien, "indignada" por los excesos de la industria bancaria en Estados Unidos, inició una campaña contra los planes de su banco de cobrar por el uso de sus tarjetas de débito.
Katchpole recurrió a la plataforma de Change.org para recoger firmas contra esta medida anunciada por Bank of America, logrando reunir un total de 306.868 firmas. La campaña se propagó como la pólvora en redes sociales como Facebook y Twitter.
La respuesta de los bancos
Fruto de esta campaña, Bank of America, el mayor banco de EEUU por el volumen de activos, anunció este martes que ha cancelado sus planes para empezar a cobrar a partir del próximo mes de enero una comisión mensual de cinco dólares a sus clientes por el uso de tarjetas de débito o cuentas de cheques.
Antes, las instituciones financieras SunTrust Banks y Regions Financial hicieron anuncios similares, en respuesta a las protestas de sus clientes; y Wells Fargo y JP Morgan Chase también abandonaron sus programas piloto para cobrar cargos mensuales de tres dólares adicionales por las compras y transacciones efectuadas en las tarjetas de débito.