Desde ayer y hasta el 6 de enero de 2012 pondrá a la venta el “Jellypack solidario”, similar a los tradicionales jellypacks de la marca pero con la particularidad de que 10 céntimos de su importe se destinarán a la Fundación Carmen Pardo-Valcarce con el fin de “romper etiquetas” y facilitar la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual.
Se trata de la primera vez que personas con este tipo de discapacidad diseñan y protagonizan la imagen de una campaña solidaria que pone de manifiesto que están preparados para incorporarse al mercado laboral en muy diversos ámbitos. Así lo han demostrado en el desarrollo de la campaña, en la que trabajadores con discapacidad intelectual de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce han participado activamente diseñando la etiqueta del “Jellypack solidario”, protagonizando el spot promocional y envasando el producto.
El director general de Migueláñez, Mario Migueláñez comentó que “el objetivo de nuestra campaña en colaboración con la Fundación Carmen Pardo-Valcarce consiste en fomentar la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual y, a la vez, romper esas etiquetas que injustamente se les asocian no sólo en el ámbito empresarial, sino en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Ellos no sólo pueden ocupar puestos de trabajo en muchos campos, sino que además aportan un valor extraordinario a las empresas (como la motivación, alegría y creatividad) y a la sociedad”.
La venta directa del “Jellypack solidario” es uno de los pilares en los que se apoya la II Campaña Solidaria Sonrisas Dulces. La empresa prevé superar el número de unidades vendidas en la pasada edición de la campaña, alrededor de 400.000.
Concienciar a la sociedad, objetivo fundamental
La campaña se complementa con un spot en el que se narra un día normal en la vida de Abel Loureiro, una de las personas con discapacidad protagonista de esta campaña. El spot se puede ver en Internet, en la web www.sonrisasdulces.com/ y se podrá acceder a él desde múltiples canales: correo electrónico, redes sociales (Facebook, Twitter) plataformas de vídeo online, etc. Cuantas más personas visiten la web, vean el spot, “se etiqueten en él” y lo compartan, mayor será el importe de la donación final de Migueláñez a la Fundación Carmen Pardo-Valcarce, ya que la empresa se ha comprometido a donar 5 céntimos de euro por cada persona que lo comparta.
La directora de la fundación, Almudena Martorell, destacó que “para nosotros esta es una campaña redonda: los chicos y chicas de la de fundación han diseñado la etiqueta del Jellypack solidario, han realizado el manipulado y han protagonizado el spot. Esto demuestra que con ayuda y apoyo las personas con discapacidad intelectual son capaces de trabajar como cualquier otra persona, poniendo incluso más ilusión y empeño. Y estamos seguros de que esta campaña va a romper muchos mitos y muchas barreras”.