¿Cómo pueden explicarse recortes en servicios públicos de primera necesidad, como la Sanidad, la Educación o incluso las rentas mínimas de inserción de las que subsisten personas sin ningún otro recurso, cuando se mantiene el auténtico agujero negro que suponen las cadenas autonómicas?
El Gobierno de la Generalitat de Cataluña anunció ayer nuevos recortes en el ámbito de la Sanidad Pública desde que el pasado mes de abril anunciara el recorte general del 10% del presupuesto sanitario. Los cerca de 40.000 empleados de la red pública de salud (médicos, enfermeros y otros profesionales sanitarios) deberán renunciar a la mitad de la paga extraordinaria de Navidad: una horquilla de entre unos 420 y 1.120 euros, en función de las distintas categorías profesionales.
Esas son las principales medidas del plan que la Generalitat presentó ayer a los sindicatos para ahorrar unos 45 millones de euros. El tijeretazo del gobierno de Artur Mas (CiU) afecta ya a todos los recursos de la sanidad catalana: los hospitales mantienen cerradas el 25% de las camas y operatorios, unos 40 ambulatorios están cerrados desde verano mientras otra cincuentena ha recortado el servicio de atención nocturna, se ha reducido alrededor del 10% del servicio de transporte sanitario y se ha prescindido de los empleados eventuales que acababan contrato.
El importante recorte que se está produciendo en Cataluña puede estarse conteniendo en otras Comunidades Autónomas, en las que mayoritariamente gobierna el PP, para evitar malograr las expectativas puestas por el Partido Popular en las próximas elecciones generales del 20-N. Pero, ¿qué sucederá después?
15 canales para sólo el 1,5 de audiencia
El recorte en Sanidad resulta especialmente sangrante cuando se analiza el auténtico agujero negro que suponen para el contribuyente las cadenas televisivas autonómicas, gestionadas por 13 empresas públicas que costaron más de 1.900 millones de euros en el año 2010.
Las televisiones autonómicas de titularidad pública en España necesitan racionalizar su oferta, "excesiva" según un informe de Deloitte encargado por Uteca. La docena de operadores autonómicos financiados con dinero público emiten hasta 28 canales distintos y cuentan con una cuota de pantalla del 13,6%, prácticamente el mismo share TV3, Canal Sur, Telemadrid-,las 15 señales restantes apenas concitan la atención del 1,7% de la audiencia en España.
Ante este panorama, el presidente de Uteca, José Miguel Contreras, pidió ayer una revisión del modelo de financiación de las televisiones autonómicas en una época - destacó-dominada por el debate público sobre "en qué se puede recortar". La asociación de operadores privados sorprendió además con una propuesta concreta para cambiar la televisión autonómica de titularidad pública.