Según informa el diario Le Monde, el ‘test de estrés’ les llevará sobre tres preguntas : el futuro de las nucleares en Francia, los recursos de las energías fósiles y el desarrollo de fuentes de energía alternativas.
Para clasificar a los candidatos, la ONG se basa en las declaraciones públicas de los candidatos, completadas por sus respuestas a un cuestionario que se les ha enviado durante el verano.
‘Sólo tres candidatos pueden presumir de ser considerados ‘comprometidos’ por la organización’, informa Le Monde. Todos se sitúan ideológicamente en la izquierda : Eva Joly, perteneciente a un partido cercano a las posiciones de Greenpeace ; Martine Aubry, del Partido Socialista y defensora de la salida de las nucleares ; y Philippe Poutou, candidato del NPA y situado en la misma línea que Martine Aubry en lo referente a las nucleares. Este punto se confirma como determinante en la clasificación elaborada por Greenpeace.
François Hollande, Ségolène Royal, Manuel Valls y Jean-Luc Mélenchon han sido calificados de ‘expectantes’. A su lado se posicionan Dominique de Villepin, partidario de un abandono progresivo del átomo ; y Nicolas Sarkozy, quien se sitúa entre los ‘retrórgados’ por su obsesión con las nucleares.
Un portavoz de Greenpeace asegura que la ONG está tratando de ser lo más precisa posible para no dejar lugar a la interpretación. Según Le Monde, la clasificacion de Greenpeace obligará a los candidatos a posicionarse claramente en las cuestiones relacionadas con el futuro energético del país.