Según informa Greenpeace en un comunicado, estos productos químicos (que son peligrosos porque se descomponen y forman nonilfenol que es tóxico, persistente y tiene propiedades de disruptor hormonal) fueron detectados en ropa comprada en 17 países (entre ellos España) y fabricada en 12 lugares distintos. 'Ello demuestra que el uso y la liberación de productos químicos peligrosos es un problema generalizado con graves consecuencias a largo plazo y de largo alcance para las personas y el medio ambiente', subraya la organización.
'Nuestra investigación demuestra que conocidas marcas de ropa son responsables del vertido de productos químicos peligrosos en los cauces de los ríos de los países fabricantes como China, pero también en los países donde se vende la ropa', ha declarado Sara del Río, responsable de la campaña de Tóxicos de Greenpeace España. 'La contaminación se dispersa por toda la cadena de suministro. A través del lavado de las prendas contaminadas se liberan estas sustancias a los ríos de todo el mundo', ha añadido.
Esta segunda parte del informe Trapos sucios presenta los resultados del análisis de prendas y zapatillas de tela que importantes marcas de ropa venden por todo el mundo. Greenpeace informa que de los 78 artículos analizados, en 52 se detectó nonilfenol etoxilatos, una sustancia química que se descompone dando lugar al peligroso nonilfenol, que se comporta como alterador hormonal.
'Aunque, en principio, su presencia en las prensas no supondría un peligro directo para las personas que las visten, los resultados proporcionan una instantánea de la clase de productos químicos tóxicos que son liberados por la industria textil en los cauces de todo el mundo y revelan de un problema mucho más amplio', informan en el comunicado.
El informeTrapos sucios, publicado hace seis semanas y que daba comienzo la campaña Detox de Greenpeace, recopilaba los resultados de una investigación de un año de duración que vinculaba a un buen número de estas mismas marcas con proveedores en China que vertían un 'cóctel' de sustancias químicas a los deltas de los ríos Yangtzé y Perla. La campaña Detox, que ha incluido numerosas actividades por todo el mundo, ha provocado que marcas como Nike y Puma hayan hecho público su compromiso de eliminar todas los vertidos de sustancias peligrosas de su cadena de suministro y de sus productos, 'aunque aún faltan algunas muy importantes en comprometerse como el medio ambiente'.
'Al no tomar medidas, algunas marcas como Adidas parecen estar esperando a que sean los consumidores quienes laven sus 'trapos sucios'. Porque cada vez que la ropa contaminada se lava, estas sustancias se liberan a los cauces de todo el mundo. Las marcas tienen que eliminar estas sustancias de sus productos, y no seguir eludiendo su responsabilidad de acabar con la amenaza de las sustancias químicas peligrosas para las personas y el medio ambiente', ha concluido Del Río.