Pablo Pineda, consultor externo de la Fundación Adecco, fue uno de los protagonistas de estas jornadas. El primer licenciado europeo con síndrome de down es el mejor ejemplo de que todos podemos cambiar para progresar, y más aún cuando una condición especial transforma nuestras vidas.
Para Pineda, ser una persona con discapacidad no es una limitación: “Tenemos una capacidad diferente, al igual que cualquier persona. La discapacidad hoy en día es muy relativa, cada uno tiene sus propias capacidades y discapacidades, todos podemos aportar a la sociedad y su desarrollo”.
Miles de jóvenes de diferentes entornos sociales se reunieron para escuchar esta voz visible que presenta la discapacidad como oportunidad para crear una sociedad inclusiva: “Son ustedes la cara más joven de un país en crecimiento como Colombia, recuerden que para ser exitosos y lograr sus sueños deben tener en cuenta a las personas con discapacidad, como estudiantes, profesionales y empresarios”.
Pero además de transmitir este mensaje de esfuerzo, superación y energía reclamó ante los organismos públicos mayores espacios de interacción para las personas que tienen más difícil su inclusión social. “La abolición de las barreras y estereotipos entre las personas con discapacidad, pasa por ofrecerles oportunidades de crecimiento. La relación entre pobreza y discapacidad es directa por lo que se debe garantizar que las personas reciban atención social".
En esta línea, fue recibido por el alcalde de Medellín, Alonso Salazar Jaramillo, y se reunió con el Gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, quien comentó los avances y planes de acción que entorno a la accesibilidad de la ciudad se están desarrollando. Así mismo, en Bogotá, se reunió con la Viceministra de Cultura de Colombia, María Claudia López Sorzano, quien se mostró interesada por los planes de ocio y entretenimiento que son diseñados para las personas con discapacidad, como derecho al disfrute de su tiempo libre, y que se fomentan en amplitud en el continente europeo.
Colombia y España, mucho por hacer
Colombia y España tienen en común muchas cosas, entre ellas el número de personas con discapacidad, entre 3 y 4 millones en ambos países. De ellos el 75% se encuentra en edad laboral y no están trabajando, por lo que su situación de vulnerabilidad se ve aumentada. En los diferentes encuentros Pablo Pineda comentaba que “nos une un lenguaje que ya de por si es muy bello y nos permite estar aquí reunidos. Y nos une nuestra forma latina de ser, es hora de que pasemos a la acción siendo solidarios, abriendo puertas y dando valor a las personas con discapacidad que han estado mucho tiempo al margen de la sociedad”.
El actual mundo globalizado debe ser aprovechado para intercambiar experiencias y avanzar hacia un desarrollo sostenible. “La Convención sobre de los derechos de las personas con discapacidad” de las Naciones Unidas ha sido ratificada por Colombia en 2011, lo que abre una puerta de entrada para un cambio social profundo. España, por su parte, la ratificó en 2007, lo que ha significado también posibilidades de seguir avanzando.