El estado actual y las oportunidades de mejora del voluntariado corporativo han sido algunas de las cuestiones que han tenido la ocasión de debatir los participantes. Todos ellos han coincidido en que para asegurar el futuro y el desarrollo del voluntariado corporativo es fundamental unificar y profesionalizar los criterios en la evaluación de sus resultados.
Los asistentes han participado en tres sesiones de trabajo moderadas por los profesores Joan Fontrodona y Sandalio Gómez y el director de Desarrollo de Negocio del IESE Business School, Carlos Hornstein.
La primera de ellas, “Definición de objetivos a medio y largo plazo”, se ha centrado en examinar cómo se gestiona internamente la puesta en marcha de los programas de voluntariado corporativo y cuáles son sus principales objetivos. Los participantes han tenido que plantearse cuestiones como: ¿Qué departamentos se han implicado y cuál ha sido el proceso de implantación del voluntariado en su empresa? ¿Qué dificultades se han encontrado en dicha implantación? Según los asistentes el voluntariado corporativo es una de las políticas de RRHH que más orgullo de pertenencia a la empresa aporta a los empleados. Por eso es importante que el VC vaya ligado a un programa continuado en el tiempo.
En la segunda, “Sensibilización interna: órgano de gobierno, mandos intermedios y empleados. Fidelización de los empleados”, se han debatido diferentes aspectos sobre la organización de las acciones de voluntariado corporativo. El más tratado ha sido el de la búsqueda de técnicas para promover la participación activa de la dirección, los mandos intermedios y los empleados. Para el profesor Sandalio Gómez, si una empresa quiere fidelizar a sus trabajadores para que realicen acciones de VC, es necesario que “tenga las ideas claras, comunique sus planes de forma eficaz, tenga un comportamiento empresarial coherente y disponga de la capacidad de implementar los proyectos propuestos”.
Partiendo del dato aportado por el informe 2010 del voluntariado corporativo, en el que se afirma que el 96% de las empresas valoran positivamente los resultados del desarrollo corporativo pero que tan solo el 17,6% cuentan con indicadores para medir dichos resultados, la tercera sesión de trabajo, “Evaluación de resultados: retorno para la empresa, el voluntariado y la ONL”, ha analizado los sistemas de medición existentes y ha destacado la importancia de evaluar los resultados para poder ajustar los programas de VC y los recursos invertidos en su gestión. Carlos Hornstein mantiene que para evaluar los resultados del voluntariado corporativo “se debe seguir una metodología; hay que evaluar y comunicar, no solo medir y es imprescindible utilizar herramientas para una gestión eficaz”.
Estas jornadas se enmarcan dentro de las actividades del Observatorio de Voluntariado Corporativo (www.observatoriovc.org), organizado por Cooperación Internacional ONG e IESE Business School.