El presidente ejecutivo de ISS explicó que, en esa línea, por ejemplo, han eliminado las 15.000 papeleras que se encontraban instaladas en el Distrito C de Telefónica, uno de sus grandes clientes. “Al eliminar las papeleras se eliminan también 15.000 bolsas de basura de plástico diarias, se reduce el tiempo de trabajo y por tanto el coste y se permite gestionar los residuos de forma diferente según su procedencia, lo que supone ventajas por todos lados”, aseguró.
Y argumentó que, aunque ISS venía llevando a cabo acciones que podían considerarse de RSC de forma puntual, no fue hasta el año 2006 cuando empezaron a darle una consistencia a su estrategia en materia de Responsabilidad Corporativa. A ese hilo explicó una anécdota muy ilustrativa. “En esos años me invitaron a un programa de radio y me preguntaron acerca del protocolo que habíamos implementado de ayuda a mujeres maltratadas –dijo-. Yo contesté que no me gustaba hablar de ese tema públicamente y el locutor me contestó que creía que estaba equivocado porque, si lo explicaba, otras grandes empresas podían sentir la necesidad de aplicar un protocolo semejante con lo que todos ganaban. Su respuesta me convenció y desde entonces nuestra política de comunicación en estos temas se amplió.
En una breve panorámica de la evolución de ISS en materia de política de RSC, Joaquim Borrás explicó que la compañía se hizo socio del Club de Excelencia en Sostenibilidad en 2007. También ese año creó la Fundación multistakeholder ISS Una Sonrisa Más, a la que 2.000 empleados de la compañía donan fondos. En la actualidad poseen la certificación SA 8000 y la de Empresa Familiarmente Responsable y dan empleo a más de 1.000 personas con capacidades distintas. Invierten en programas de Voluntariado Corporativo, desarrollan programas de conciliación y han firmado convenios de colaboración con variadas organizaciones representantes de personas en riesgo de exclusión.