Este fuerte incremento convierte en una "utopía" el objetivo de impedir que las temperaturas suban más allá de los dos grados centígrados, afirma el economista jefe de la AIE, Fatih Birol. Además, todo parece indicar que la actual crisis económica, la peor en 80 años, ha tenido un efecto mínimo en las emisiones de CO2.
Según informa la AIE en su página web, en 2010 se liberaron a la atmósfera 30,6 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono, especialmente por los combustibles fósiles, un aumento de 1,6 Gt respecto a 2009.
La AIE calcula que si el mundo quiere evitar los peores efectos del calentamiento global, las emisiones anuales de CO2 no deberían ser de más de 32 Gt para 2020.