Luego de una sesión de negociaciones en el seno de la coalición gubernamental de la canciller Angela Merkel, el ministro Norbert Röttgen (CDU) comunicó la decisión de abandonar la producción de energía nuclear. El funcionario explicó que ocho de los 17 reactores ya no volverán a funcionar este año, mientras seis más finalizarán su actividad en 2021 y los tres más recientes, funcionarán hasta fines de 2022, a más tardar. Röttgen subrayó además que no habrá cláusula de revisión y que es una decisión definitiva.
A pesar de esta decisión, Rottgen ha explicado que el impuesto sobre las barras de combustible gastadas seguirá vigente, aunque no ha especificado hasta cuando. Con ello, el Gobierno espera recaudar unos 2,3 billones de euros anuales.
La industria alemana ha advertido que el gobierno deberá encontrar rápidamente alternativas para la sustitución de esta energía que representa un 23% de la que se consume en el país. Precisamente, para solventar un desabastecimiento, en el caso de que las energías renovables y los combustibles fósiles no sean suficientes para atender la demanda energética, la coalición ha acordado mantener en "reserva fría" hasta 2013 uno de los reactores.