'Europapress' ha recogido declaraciones provenientes de Ecovidrio, asociación de gestión del reciclado de envases de vidrio en España, que señalan que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) que se incluye en el Proyecto de la nueva Ley de Residuos provocará un "importante incremento de costes" en infraestructuras y gestión, además de numerosas desventajas para el ciudadano.
La asociación explica que un iglú (del actual sistema de reciclaje) tiene un coste de 570 euros, su modelo de gestión no supone gastos adicionales y poniendo como ejemplo un botellín de cerveza, su reciclado supone un coste de un céntimo de euro. Mientras que por su parte, con el Sistema SDDR, cada punto de recogida supondría entre 70.000 y 150.000 euros, el coste de instalación de la maquinaria sería de alrededor de 11.900 millones de euros anuales y los botellines de cerveza costarían 25 céntimos más, un dinero que el usuario "sólo recuperaría si lleva la botella a reciclar a las máquinas".
Puig de la Bellacasa, director general de Ecovidrio, ha señalado también que se trata de un sistema "más incómodo" para el usuario ya que no tendrá un contenedor cerca de su casa, sino que tendrá que desplazarse hasta donde se encuentren los SDDR. Ello no solo significa que los ciudadanos "tengan que coger el coche cada vez que quieran reciclar y recuperar su dinero", si no que las pequeñas localidades con pocos habitantes "tendrán que desplazarse a municipios cercanos para depositar su vidrio usado".
¿Negociado verde?
Por su parte, 'Expansion.com' ha publicado hoy un informe de Sismega en el que se recogen sugerentes datos sobre los costes que tendría este nuevo proyecto. Se indica que el sistema afectaría sólo al 9% de los envases, sólo a aquellos que empleen acero y aluminio, acarreando como mucho, 71.000 toneladas adicionales a las cantidades que se reciclan en la actualidad. Mientras que la inversión necesaria para imponer todo el sistema sería de 465 millones, de los que 357 millones se destinan a maquinaria. A estas cantidades se le ha de añadir también 108 millones para construir 79 plantas de “conteo” de los envases.
Asimismo, el diario económico explica que el SDDR pondría un aprieto a los 100.000 comercios de alimentación (en todos sus formatos) que hay en España. En primer lugar, porque sólo se aplican a envases de PET y latas, por lo que tendría que convivir con el actual sistema de reciclaje Ecoembes, cuyos costes ya se ven encarecidos por la crisis. Y en segundo término, por los problemas de espacio, instalación y almacenamiento que acarrean estas máquinas.